Reflexión como pasante de prácticas en la consulta de Psic. Gemma Mestre

Durante el pasado mes de noviembre contamos con la presencia de Laura, psicóloga estudiante en prácticas del Máster de Reproducción Humana Asistida que imparte la Universidad de Barcelona y de cuyo profesorado formo parte, aportando mi experiencia y conocimientos sobre las nuevas terapias en fertilidad y especialmente en la Técnica de Potenciación y Capacitación TPC, como he ido comentando en anteriores ocasiones. 
Laura, a través de este blog ha querido compartir, conmigo y todos vosotros, la experiencia vivida. 
Agradezco a todos las/os pacientes su generosidad permitiendo que estuviera presente en las consultas.

El propio "Yo"

El post de hoy va dedicado a la adquisición del “yo” de nuestros hijos, a la construcción de su propia identidad y al papel importante de la figura de apego, en el proceso.

Alrededor del año y medio, el niño empieza a tener noción de sí mismo. Comienza a descubrir que puede hacer cosas solo, sin ayuda, como por ejemplo quitarse los zapatos, comer, encender o apagar la luz,…Estos logros le dan un sentido del “yo” y le ayudan a aprender que no es una prolongación de su madre.

El Cuerpo habla y la Emoción lo conduce


El diagnóstico corporal, en los problemas de fertilidad, tiene un papel muy relevante. La Terapia de Potenciación y Capacitación en psicología, focaliza la atención en la observación y análisis de la postura corporal de la persona, su propiocepción y la sensopercepción. Al mismo tiempo que se valoran los tipos de respiración, ritmos y posibles bloqueos relacionados con alteraciones psíquicas y/o emocionales.

Madre es la que me crió


“Madre es la que me crió", me han dicho muchas personas. Y es cierto. A veces se tiene un concepto estrictamente biológico de la paternidad (tengo un embarazo, son mis genes...) y, aunque es verdad que todo el proceso de la gestación influye en el nuevo ser, la maternidad/paternidad es una función que se cumple en el día a día de las familias, no sólo en la procreación.

¿Cuál es la función al ser padres?

Los Tratamientos de Fertilidad afectan la relación de pareja

La relación de pareja con problemas en la fertilidad debe afrontar una situación de incertidumbre ante el deseo de poder ser padres.

Es importante valorar como afecta a cada uno de ellos y a la relación de pareja. En general, pueden plantearse tres niveles de afectación:

1. Emocional.
2. Sexual.
3. Comunicación.

La reacción emocional en los dos géneros es distinta.

El papel de la emoción en la fertilidad

La emoción tiene un papel muy importante en la fertilidad, así como en la funcionalidad de nuestro cuerpo, es por ello que es básico poder valorar el nivel de incidencia del mismo. Para ello se realiza un diagnóstico o evaluación emocional que nos orientará sobre nivel de intervención psicológica en cada caso.

Existen reacciones emocionales propias del proceso como son: El shock, la culpa, la negación, la tristeza, la desesperanza, la perdida de control, el sentimiento de fracaso, la frustración, la rabia, la envidia, el sentimiento de soledad, autocastigo …., su repercusión en la fertilidad es diferente en cada persona.

Dispositivos, ¿para qué?

Este verano he tenido tiempo para parar y poder observar detenidamente a la primera infancia, a esas personitas que son el futuro. Las he observado en la calle, en el parque, en la playa, en el restaurante, en el supermercado,…. Con su mamá/papá, con sus hermanos, con adultos , con iguales y … he aprendido mucho.

Si nos paramos y observamos, nos damos cuenta de la gran información que nos transmiten. En cada momento, con sus gestos, con sus palabras, con sus risas, con sus pataletas, … nos dicen como están y que es lo que necesitan. Nosotros como madres/padres debemos prestar toda la atención para ayudarles a crecer y desarrollarse sanos, para que se sientan mirados y comprendidos, en definitiva para sentirse queridos.

Este post lo voy a dedicar a uno de los aspectos que he analizado este verano: el uso de móviles, tablets (ipad) y demás “aparatos inteligentes”.

El poder de regenerarse

Tanto las relaciones tempranas (la calidad del apego) como eventos y situaciones de la vida tienen la capacidad de traumatizarnos, de herirnos y provocarnos miedo e inseguridad a lo largo de la vida. Si no resolvemos el trauma, si no cicatrizamos nuestras heridas, podemos transmitir el trauma a la siguiente generación.

Sin embargo, desde el momento en que pensamos tener una criatura, podemos revertir las secuelas de anteriores dolores. Podemos prepararnos psicológicamente para regenerar aquellas partes de nosotras que conservan las heridas. Incluso tenemos la capacidad de cambiar la expresión genética, tal como lo revelan los estudios.

En los tratamientos de Fertilidad, la percepción cuenta

La percepción que tenemos de los problemas de fertilidad, provoca diversas emociones y estilos de afrontamientos que nos pueden facilitar o dificultar el tratamiento de reproducción asistida.

Es por ello que he pensado comentaros los diferentes estilos de afrontamiento que podemos tener ante las dificultades de fertilidad y que emociones nos pueden generar.

Cuando se activa el esquema de supervivencia, el cerebro afronta las situaciones dependiendo de la percepción que tenga de ellas. Una misma realidad puede ser percibida de diferente forma por cada persona, sin embargo, la psicología ha categorizado esa reacción para que podamos aplicar un tratamiento que nos ayude a gestionar mejor la reacción emocional y en consecuencia, uno de los factores que inciden en la respuesta al tratamiento cuando físicamente eso es posible.

La Fertilidad y la Supervivencia

En el momento que se nos plantea una dificultad en la fertilidad, es muy importante estar bien informados por el ginecólogo/a o en su caso, tener un diagnóstico inicial que realizará el Centro Clínico u Hospital especializado en fertilidad. Saber a que dificultades nos enfrentamos y las posibles alternativas para concebir un hijo/a, nos facilita el proceso. Sin embargo, en muchos casos van surgiendo inconvenientes que pueden ser imprevisibles, sobre todo a nivel funcional, hormonal, inmunodeficiencias, alergias o intolerancias alimentarias, baja respuesta al tratamiento, que pueden interferir en la salud integral de la persona.